Todos compartimos la responsabilidad de crear un mundo sin exclusión.
Los avances tecnológicos, técnicos y sociales, han ampliado las situaciones de exclusión social, que constituyen un agravio a la dignidad, así como una vulneración de los derechos humanos básicos. La dimensión cobrada por la situación actual reconduce a nuevas vías para erradicar la discriminación social: de la asistencia médica y la caridad, hemos pasado a un modelo social basado en los Derechos Humanos y en la igualdad de oportunidades. También se ha fortalecido la Economía Social o Tercer Sector. La responsabilidad social se manfiesta asimismo en las empresas.