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Fundación ONCE pide en el Congreso impulsar a España como referente en accesibilidad e inclusión y mantener en nuestro país el centro ‘AccessibleUE’

Foto comparecencia ONCE y F.ONCE en el Congreso

Desde la ONCE se solicita más apoyo para las personas con sordoceguera

La accesibilidad y el empleo son los ejes sobre los que debe girar el diseño de estrategias y políticas para lograr la inclusión social de las personas con discapacidad, tal y como pusieron de manifiesto este martes representantes de ONCE y Fundación ONCE en el Congreso de los Diputados, donde solicitaron mantener a España como referente en accesibilidad e inclusión.

Durante su comparecencia ante la Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad, Jesús Hernández, director de Accesibilidad e Innovación de Fundación ONCE, y Andrés Ramos, presidente de la Fundación ONCE de Atención a Personas con Sordoceguera (FOAPS), pusieron de manifiesto la labor que se está llevando a cabo por parte de estas entidades del Grupo Social ONCE.

Hernández destacó, entre otras, las acciones que se están ejecutando desde Fundación ONCE con la puesta en marcha del programa ‘Por Talento Digital’ para promover la formación de las personas con discapacidad en los ámbitos tecnológicos, así como diversos proyectos de innovación como, por ejemplo, la iniciativa ‘Accessrobots’, de acompañamiento en espacios públicos complejos.

El director de Accesibilidad de Fundación ONCE aprovechó la sede parlamentaria para reclamar la continuidad en España del Centro Europeo de Accesibilidad, ‘AccessibleEU’, como ejemplo de coordinación y fomento, a nivel europeo, para poder disponer de una legislación homogénea que impulse la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía europea con discapacidad.

Por otra parte, Andrés Ramos solicitó más apoyos públicos especializados para las personas con sordoceguera; reforzar la figura del asistente personal; más formación de profesionales en esta materia y la elaboración de un censo actualizado.

Recordó que la sordoceguera es una discapacidad específica y diferenciada, no la simple suma de una discapacidad visual y otra auditiva, y que su impacto a la hora de desarrollar una vida cotidiana depende de factores como el grado de pérdida sensorial, el momento de aparición, el sistema de comunicación o la existencia de otras discapacidades asociadas.

La comparecencia puso en valor el compromiso histórico de la ONCE con este colectivo que, por ejemplo, en 2025 recibió una inversión directa de 12,8 millones de euros. En la actualidad la ONCE cuenta con 3.700 personas afiliadas con sordoceguera y mantiene una red especializada formada por 14 profesionales expertos en sordoceguera, que apoyan la labor de más de 1.600 profesionales de servicios sociales de la organización en todo el territorio.

Además, la Fundación ONCE para la Atención de Personas con Sordoceguera (FOAPS), creada en 2007 para responder al creciente número de demandas de apoyo y mediación, suma ya 116 mediadores, una figura clave para favorecer la comunicación, autonomía e inclusión social de las personas con sordoceguera, con 116.440 horas de intermediación en 2025.

En España hay 34.137 personas con sordoceguera (9.695 casos de ceguera y sordera completas y 19.651 con dificultades en ambas funciones). El 84,3% son personas mayores de 65 años y un 80% presenta dificultad para la vida doméstica, las relaciones personales o la movilidad.