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CSIC y Fundación ONCE abordan el bienestar emocional en escolares con y sin discapacidad

Foto de la jornada CSIC-F.ONCE

Toman como base un análisis que constata que “hay margen real” de mejora para estos menores en la escuela y que existen intervenciones que lo consiguen 

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y Fundación ONCE celebraron este martes en Madrid una jornada sobre el bienestar emocional de los escolares con discapacidad y constataron que “hay margen real” de mejora para ellos en el cole, e, incluso, intervenciones que lo consiguen.  

Titulado ‘De la evaluación de proyectos sociales al impacto sistémico: evidencias sobre el bienestar emocional en entornos socioeducativos', el evento contó en su apertura con la intervención de la presidenta del CSIC, Eloísa del Pino, y del vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE, Alberto Durán, quienes señalaron la importancia de que instituciones como las suyas trabajen juntas en favor de la infancia. 

Así, Eloísa del Pino destacó que la colaboración entre instituciones como el CSIC y Fundación ONCE es "fundamental para transformar el conocimiento en mejores oportunidades para la infancia". En este sentido, puso en valor el trabajo conjunto que ambas entidades desarrollan en ámbitos como la inclusión y la accesibilidad.

Asimismo, subrayó que el CSIC apuesta por un enfoque multidisciplinar para dar respuesta a los grandes retos sociales y reivindicó el papel de la investigación en ciencias sociales como herramienta para generar evidencias que permitan mejorar el bienestar de los menores y orientar el diseño de políticas e intervenciones más eficaces.

Por su parte, Alberto Durán puso también de manifiesto la importancia de que entidades como Fundación ONCE trabajen estrechamente con el CSIC para contribuir a la cultura de la “evaluación e impacto”. Porque, argumentó, “no hay que vivir solo de sensaciones, sino también de realidades contrastadas”. 

Y este objetivo, el de vivir de “realidades contrastadas”, aseguró el vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE, supone “una apuesta ganadora de la que salimos todos beneficiados: el mundo científico, porque tiene la oportunidad de rodearse de realidad, y el mundo social, por superar la tentación de centrarse únicamente en el voluntarismo”. 

La jornada tomó como base de trabajo un proyecto de promoción socioeducativa de infancia con discapacidad llevado a cabo en dos colegios de Albacete que confirma dos aspectos expuestos desde hace tiempo por el movimiento asociativo de la discapacidad: por un lado, que hay margen real de mejora en el bienestar socioemocional de los menores con discapacidad e intervenciones que lo consiguen,  y, por otro, que estas intervenciones, lejos de perjudicar al resto de compañeros, pueden beneficiar a todo  el alumnado. 

Tal y como se explicó en el encuentro, la evaluación deja tres aprendizajes clave para el sector de la discapacidad y la comunidad educativa. Así, evidencia que la inclusión es un ‘efecto paraguas’, es decir, que las metodologías diseñadas para la infancia con discapacidad, en el marco de los proyectos experimentales de promoción socioeducativa de este segmento de los menores, mejoran el clima escolar de todo el alumnado, incluso reduciendo problemas de hiperactividad en los estudiantes en general. 

En segundo lugar, pone también de manifiesto que ‘no retroceder es avanzar’, lo que significa que, en contextos de alta vulnerabilidad, mantener la estabilidad funcional y evitar el empeoramiento de síntomas es “un logro clínico de alto valor preventivo”. 

Finalmente, se hace eco de la importancia de la ‘medición rigurosa’. En este sentido, el trabajo indica que para transformar el sistema educativo no basta con "hacer", sino que es necesario evaluar externamente para distinguir qué acciones generan un cambio real en el bienestar emocional de los menores de edad. 

El proyecto que evidencia todos estos aspectos se llevó a cabo por parte de ASPRONA Plena Inclusión Castilla-La Mancha en dos colegios públicos de la provincia de Albacete en el curso escolar 2024-2025 en el marco de una estrategia para la ejecución de Proyectos experimentales de promoción socioeducativa de infancia con discapacidad diseñada por Fundación ONCE. 

Puesto que la citada estrategia pone como condición que los proyectos han de someterse a una “evaluación externa rigurosa, capaz de distinguir lo que funciona de lo que simplemente se hace”, el Instituto de Economía, Geografía y Demografía del CSIC se encargó de llevar a cabo esa evaluación.

Todo esto se abordó en la jornada de trabajo entre CSIC y Fundación ONCE, titulada ‘De la evaluación de proyectos sociales al impacto sistémico: evidencias sobre el bienestar emocional en entornos socioeducativos’, que contó con mesas redondas sobre impacto y transformación social o sobre la financiación del impacto social.