You are in main content

La artista con discapacidad Rebeca Plana presenta su obra en la Sala Cambio de Sentido de Madrid

07 Apirila, 2014

La muestra forma parte del festival “Miradas de Mujer” que se está celebrando este mes de marzo en Madrid

Fundación ONCE inaugura hoy miércoles en Madrid la Exposición “The dark is black.../amor desdeñado” de la artista con discapacidad Rebeca Plana. La muestra forma parte del Festival “Miradas de Mujer” que se está celebrando este mes de marzo en Madrid.

La colección de Rebeca Plana se expondrá hasta el 18 de mayo en Cambio de Sentido, el espacio cultural de Fundación ONCE situado en la calle Recoletos número 1, de lunes a jueves de 10 a 14 horas y de 16 a 20 horas, y los viernes de 10 a 14 horas y de 16 a 18 horas.

Rebeca Plana (Albalat de la Ribera, Valencia, 1978), es licenciada por la Facultad de Bellas Artes de San Carlos (Universidad Politécnica de Valencia) y desarrolla su actividad en el ámbito pictórico.

Su lenguaje corresponde al de una abstracción gestual y se desarrolla en muchas ocasiones más allá del formato bidimensional colgado de una pared para ofrecer unas obras construidas, complejas que, en ocasiones, forman instalaciones pensadas específicamente para los lugares en los que serán expuestas. Esta práctica, que se conoce internacionalmente por su terminología anglosajona como “site-specific”, ha sido también utilizada en la presente exposición.

La pintura de Rebeca Plana presenta un carácter confesional y se ha visto atravesada en ocasiones por experiencias vivenciales amargas. En 2008 le fue diagnosticado trastorno bipolar, algo que también se ha visto reflejado en su obra.

Una de las consecuencias de su trastorno consiste en inesperadas acometidas de convulsiones en sus extremidades superiores. Una embestida incontrolable que, en lugar de detenerla, ha sabido aprovechar con voluntad expresiva mediante la multiplicación de los temblores en el momento de su ejecución pictórica a través de la atadura de diferentes pinceles a palos de escoba, lo que amplifica la dimensión del temblor original en su contacto con los soportes.

Rebeca Plana ha concebido la idea de situar en la sala de exposiciones tres espejos de las mismas dimensiones que las pinturas para disponerlos enfrentados, quedando el espectador inmerso en el interior de este escenario. Su deseo es el de introducir en la experiencia del espectador la propia conciencia del espacio que ocupa ante las pinturas que contempla. Se trata de un mecanismo por el que la artista desea hacer visible el modo en que ella misma se siente afectada por su impresión en los otros, tanto a nivel creativo como personal.